

Ocurre que a veces,
la vida va y te sorprende.
Ocurre que a veces,
la vida va y te regala un poco de suerte.
En ese preciso instante apareces,
yo, regateando a la cuerda floja,
tú, dando equilibrio a mi historia.
Ocurre que a veces,
la vida va y te enseña,
ocurre que a veces,
la vida va y te regala un poco de paz.
En ese preciso instante te quedas,
yo, entregando mi destino,
tú, dando tregua a la felicidad.
Siempre creí que el silencio,
si no es incómodo entre dos personas,
ya hay confianza.
Sentí que a veces quedarte callado,
es cuando más hablas.
Y que también,
el abrazo debería ser abrazado.
Siempre creí que lo que hacía era lo sentido,
y que el tiempo ya me pondría,
en mi sitio correspondido.
Nunca perdí nada sin quererlo perder,
nunca entendí una verdad más sincera,
que la de su mirada.
Me resulta imposible,
desorientar mis caricias,
cuando han aprendido de memoria,
los lunares de su piel.
Por: Raúl Zambrano (España)
deunalmaotra.es
Únete a nuestras redes:



Deja un comentario