Me lo advirtieron muchas veces,
lo veía venir.
Incluso mi mente estaba al tanto
desde un principio que tú
serías un huracán
que arrasaría con todo a su paso
sin dejar ni un poco de esperanza
para una recuperación.
Pero yo soy de esas
que corre detrás
de lo que dicta el corazón
y aunque mi mente podía
leer tus intenciones y tu miedo
de estar con alguien de verdad,
mi corazón solo se mantenía firme
a una de las mentiras más grandes
que nunca he podido dejar
de decirme a mí misma:
Tengo todas las herramientas
para salvar a aquellas personas
que están un poco pérdidas
en esta vida,
sobre todo las ganas de querer hacerlo.
Lo que nunca tengo
es la puerta abierta
para que me dejen entrar.
Y así,
después del portazo
al final
no te pude salvar a ti
y ahora me toca
salvarme a mí misma
después del desorden
que ha dejado tu partida.
Por: arteymusa (España)
arteymusa.tumblr.com
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