Ser amantes siempre será
más difícil que ser amor.
Beberse tu nombre en cada copa
quitando el hielo con mi lengua llena de comas
para reconocer que el punto y seguido
está en querer que mis poemas
respiren sobre tu pecho.
Aguardando mis ojos
en la oscuridad del trago
entre el anonimato del
no pasa nada, pero
pasa de todo.
Pero acabo sacándote a bailar
después de las doce
porque sé que hay horas
en las que no se puede mentir.
Y por acabar en las sábanas…
Somos la pregunta indiscreta
del periodista a un presidente
que acaba de lanzar un misil.
Porque quizás esta guerra
no está permitida en ningún juego
que se llame amor.
Por: Enrique Adam (España)
instagram.com/enriqadam
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