Fantasía

Y volvió a hacerlo, y me volví a dejar. Sé que si vuelve lo voy a aceptar cual pendeja necesitada y ansiosa por su mirar. Porque la cosa está en que, entre deber y querer, las piernas se abren solas. No debo, pero quiero, ¡vaya que si quiero! Y me digo a mí misma, «nadie lo sabrá, solo él, mi consciencia y su afán, o es el mío quizás, ese que no descansa por las noches imaginándolo retorcerse bajo mi voluntad». Pero ¡ni que fuera el príncipe de mis sueños!

¿Qué estoy haciendo? Cayendo una vez más, y aún ni siquiera me lo ha pedido. Sumergiéndome en sus palabras, dejando mi cuerpo tal su fantasía, que ni tanta ha de ser, si se me permite opinar. De ser así, de su libido solo ser complacida por mi piel, no se fuese, no se fuese, no se fuese…

Aunque siempre vuelve, y me pregunto sin parar, «¿es que a caso no soy suficiente? O ¿será que soy más?»

8.png

153 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas