Frenazo en seco.
Todo cambia de repente
y cerrar los ojos es
el único modo que tengo
para que te hagas presente.
Todos aquellos planes,
nuestro ritmo acelerado,
las noches que no dormimos,
los nervios de los viajes,
las fotos en cualquier lado.
Todo se ha puesto en pausa,
te busco y no te encuentro,
todo parece lejano
y ya no entiendo la causa
que genera el desconcierto.
Entonces, yo también paro
y escucho ese silencio
que en medio de tanto ruido
ya me parecía raro
y hoy marca un nuevo comienzo.
Ir despacio,
caminar
siendo consciente
de cada paso que das.
Valorar cada segundo,
cada verso
y respirar.



Deja un comentario