Emigrante de una
patria no pisada,
importunada
-ni podada-.
Ser extraño
y agente activo
de mi propia
existencia.
Foráneo sin
saberlo o barruntarlo
en un paraje,
vedada tierra.
Sujeto paciente,
intruso, distinto y
dolorido tras la
escasez, la ausencia.
Conquistador,
paso a paso,
a horcajadas
de lo salvaje,
de lo recóndito;
que añora
simplemente
buscar siluetas,
incluso -quizás-
encarnar
presencia
-si se tercia-.

Carlos Vera
Blog de Carlos
Leer sus escritos


Deja un comentario