Un suspiro llama a mi puerta
y me pregunta:
¿será así la muerte?
¿Solo es vida ese miedo
de nenúfar y de celos
que crece en mi pensamiento
y entre mis pechos?
El aire rancio
se agita y se ramifica
en otra pregunta:
¿serán así los besos?
¿será así la tumba?
Así eran las preguntas de mi frente cada día
que yo combatía con el rubor de mis mejillas
y el sueño de la vida.
Pero me hundo
porque bajo una guadaña,
me pregunto.

Elisenda Romano
@elisenda.romano
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