Un ángel rojo
Hinchado
De carencias marcadas
Seguramente porque su madre
Lo tiró de la cama.
El bicho sale solo
Todas las noches y le dan las tantas.
Deprisa se olvida de todo
Cuando en los bolsillos no le queda nada.
Ese ángel
Que fuma y bebe y se piensa traicionero
Dejó el cielo el día
En que se sintió muy moreno.
Ahora ronda puestos
Vendiendo ropa, licor y santos.
En su misma manera
Pide las cosas de mala gana
Y se guarda el resto en las muelas.

Nazaret Ranea
@nazareterreese
Leer sus escritos


Deja un comentario