Con el mismo
solemne silencio
de los cipreses antiguos
tiendo mi soledad
bajo la noche,
quisiera soñar alto
-soñar de nuevo contigo
en esta oscura vigilia
de alfileres-,
soñar que volvemos a nombrar
una a una las estrellas,
aunque siempre supimos
que son tan solo cuerpos celestes
agotando su materia
incandescente
a pesar de nosotros,
-a pesar de todas las cosas-
que más allá de su lejano mito
que nos trasciende
siempre han sido
-y solo son-
un punto inalcanzable
de la distancia infinita,
imposibles
como la noche
que ahora extingue
su ácido murmullo
en mis entrañas,
y que al igual que tú
y que los sueños
y los astros
también es
una quimera.

Pedro Antonio Sánchez
@eorlinga_pedroantsanchez
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