No sé si quiero probar de tu licor ecológico destilado en las altas estrellas
prefiero comerme esa naranja que se quedó olvidada en la tierra, luego de caer de la carreta que surca los días de trabajo
un camino prolijo y andado con alto peso en dirección a las manos que
no descansan.
En el descorche,
prefiero soplar el polvo que quedó de la tierra como escarcha y abrir el fruto con todas mis manos
que estalle su jugo en mi boca y me haga mueca la cara
escupir sus semillas que con sol y lluvia crearán
naranjos y arbustos cítricos:
bordearán un riachuelo a veces verde,
a veces nada.
Una lima se confunde con ese fruto que rueda podrido por el campo
un vasto monumento al instante de creación natural
el ciclo de la vida
pan, manos, hambre
sorbo, chin chin, Cointreau;
siempre se empieza por el fruto,
la semilla
la cáscara
el elixir, finalmente
de unas notas ligeramente amaderadas
impresión seca
amablemente cítrico
el sol atardecido en la naranja añeja.

Andrea Crigna
@ukis_crigna
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