Amapola

Supe hacerme pájaro en la entrada noche,
abandoné mi lecho de ébano
para salir de la cueva,
batiendo mis alas mudas
hasta detenerme en tu casa.

Abracé con mi cuerpo intangible
la forma de tu puerta,
fui humo
y me deslicé entre las hendijas
para alcanzar la manta que cubría.

Me incorporé,
volví a mi forma humana
para luego conjurarte el sueño,
y meterme
poco
            a
               poco,
como una tinta
a tu acuático mundo inconsciente.

Esa anoche soñaste que me besabas,
hoy despiertas amapola.

Andrés Torres Acuña
@andy.acunha
Leer sus escritos

47 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas