Primera mano de otoño
deja caer, como las pestañas,
las hojas de mi pasión naranja.
Tiñe mi pecho de malva,
con caricias de aire templado,
donde el verano se derrama
en la primera boca del frío.
Cambia tus palmas de sitio
tu cintura ahora es mi labio
ya los abrazos están permitidos
y el calor da paso a la templanza.

Elisenda Romano
@elisenda.romano
Leer sus escritos


Deja un comentario