La miro esconderse tras la tristeza de su sonrisa
y pico a la puerta,
por si quiere despojarse de la armadura.
La observo temerosa de su propia voz,
como quien oye sin escuchar,
como quien canta bajo la ducha
y ahoga su propio talento
por miedo.
La veo
y es que siento tanta impotencia,
porque no se sabe perfecta,
no sabe que como mujer
te hacen sentir incompleta,
a la sombra de tu propia luz.
Pero ella no entiende
que no necesita hacer nada,
que es capaz de alumbrar la ciudad
aún sumisa y asustada.
Ella no sabe ver el fuego
de su alma en llamas.

Alba Guillén
@_albaguillen
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