Me levanto con los ojos vendados
y a tientas busco lo que no tiene nombre.
Ya no sé qué quiero,
el pensamiento lo tengo torcido
y mis manos se alzan y se bajan
queriendo encontrar una palabra en el olvido.
Si tuviera sabor esta azucena,
si tuviera olor esta muerte,
algo podría levantar con mis brazos,
que se hunden,
porque no encuentran lo que desean.

Elisenda Romano
@elisenda.romano
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