Cuando la ilusión aparece,
la imaginación trabaja el doble.
Una densa neblina te arropa por dentro
y al mismo tiempo prende en ti
un deseo que ilumina tu alma.
Aceptémoslo.
Ilusionarse es como un rayo
que se rompe en la tierra
que forma tu cuerpo,
o como un probable desastre natural
que nadie anticipa
y que todos saben lo catastrófico
que puede llegar a ser
si ocurre.
Pienso en todo lo que significa ilusionarse:
girar en un tornado de preguntas
y supuestas calamidades.
Tener la esperanza y el ánimo
temeroso y valiente
de descubrir si es correspondido
ese sueño,
ese amor,
esa vida
que hoy anhelo como una niña terca.
Por ahora, me conformaré
con la arrogancia de mis pasos,
de seguir en esta lucha
que siento o presiento
valdrá la pena.
Ya lo vale.

Laurita Florez
@cantaalma
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