Los odios
me tapan los oídos
si me siento excluido
o concluido;
si me he recluido
en la mente y el lamento,
si la mente a la vida
la ha ocluido.
Los odios
me tapan los oídos
si el fermento de la mente
me ha abstraído;
si me ha distraído
de lo que la vida ha traído
e influido al punto
de no verme en tu fluido.
Se tapan
si defiendo mi habla a rajatabla,
si lo cruento que me cuento
he creído.
Los odios.
Los odios
me tapan los oídos
si de verme
en cualquier otro
he huido.

Diego Mattarucco
diegomattarucco.com
Leer sus escritos

Deja un comentario