Lo pensado es una obsesión,
Se estira y araña la calima en la frente,
Y en los pulmones como las raíces en los bosques,
Crece la densa humedad del dolor.
Crece la densa humedad del dolor,
El barro se desliza sobre el cristal de mi ventana,
El mundo entero cabe en una caja,
Y todo mi futuro parece un espejismo.
Las cosas se pintan y se desfiguran,
ninguna forma le es fiel nunca,
Y el temor se convierte en un escándalo
Si se cree haber olvidado por completo su figura.
No me queda más que recurrir a mis habitaciones,
Al lecho blanco de mi memoria,
El blanco lecho de mi memoria,
Y allí, sola, con la sombra de la imaginación,
Deformar, pender de su cuerpo fino y morir,
Volver otra vez a morir, intentando una vez más vivir.

Miriam González
@mer_adonai
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