Desapercibidos
Y quizá, algún día, muertos.
Definitivamente muertos.
Ya no podemos contestar a las preguntas,
Ya no podemos dirigirnos la palabra,
Ni mirarnos a los ojos
Sin desconocernos.
Debemos ser menos obstinados
Y más transparentes
Por nuestra propia sanidad.
Y así, pronto,
Nuestra ausencia no se considerará
Una desaparición.
Te invito a que rescatemos los momentos obsoletos,
Pero dichosos,
Los oscuros presentes,
Las tardes de poesía,
Y aminoramos con ello la inanición.

Carolina Palacio Ramírez
@carolinapalacioramirez
Leer sus escritos


Deja un comentario