Permítete olvidarme,
mientras te encuentras
y das por hecho historias
tan quimeras que son nuestras.
Aquellas que vienen y arden
como un incendio en Cartagena.
Permítete ser libre
y encadenarte a mí
cuando quieras respirar.
No se opone mi opresora
búsqueda de tu luz a tus encuentros.
Tan tuya,
tan mía.
Y, al final del camino,
Permítete echarme de menos
como yo lo hago
cuando no estoy contigo.
Tan audaz, tan volátil.
Tan ligera y perspicaz.
Como se permiten estos fuegos fatuos
Volver cuando tú estás.

May Olivares
Blog de May
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