Para A.P.
“Yo fui.
Columna ardiente, luna primavera.
Mar dorado, ojos grandes”.
Luis Cernuda
Tarde fue tu cuerpo,
el beso, el prólogo, el amar amarnos,
el sostener tus manos en la serranía de la vida,
en las espigas que escapan de mí
a través de tu boca, de tus senos;
de tus ojos/ de tu alma y rencor/.
Tu voz que entretejía un horizonte,
para descansar con tu piel en mis labios,
aún en el ansía, en la llovizna de octubre
con la esperanza tan lejos de la muerte,
estaré sin tu querer/ sin la fila de saetas pálidas
en donde tu sangre deshace mis venas/.
Todas mis horas fueron para tus horas,
para el albor de tu pecho. Y te espero
en el ensueño, en el amor tardío, en el olor a luna de tus cabellos,
en tu memoria y en las tardes, como tu cuerpo en reposo: una lágrima,
amor, te amo, con dura espera, con el duelo de no mirarnos
o de mirarnos en la lejanía del olvido,
en donde jamás nos retendrá el tiempo, amor.

Adrián Chaurán
@chaurancarvajal
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