No me siga usted la pista
y aléjese de mi vista.
Al que impune y con sonrisa
a sus desiguales borra
si cetro, laurel o porra
condecoran su repisa,
con su rango de premisa
y las leyes de revista:
No me siga usted la pista
y aléjese de mi vista.
Al que los daños agrava,
por fallo propio enmudece
y con su silencio ofrece
aliento a quien clavos clava;
al que las manos se lava
por ser testigo absentista:
No me siga usted la pista
y aléjese de mi vista.
Al que farda de sus bienes
concebidos de apellidos
y con sudores fingidos
alardea de sus genes,
ardiendo en dolor mis sienes
con sus brasas de elitista:
No me siga usted la pista
y aléjese de mi vista.
Al que inventa más que cuenta
tergiversando verdades
si de falsas amistades
saca tajada violenta,
pues camufla y no aparenta
ser del interés artista:
No me siga usted la pista
y aléjese de mi vista
Y al que, el peor de todos,
jerarquiza los colores
y cuestiona los amores
a su forma y a sus modos;
al de ideas de beodos,
a ese que huele a fascista:
No me siga usted la pista
y aléjese de mi vista.

Denis Beuthner Moreno
@denis.bemo
Leer sus escritos


Deja un comentario