Ofelia del Caribe,
flotas en mitad de un muro-mar,
salpicado por tumbas desconocidas.
Tan abierta/tan cerrada.
Violada sin pausa
por soles indiscretos
velas con risas
y toques de tambores
el dolor que nadie quiere ver.
Te perfumas con sal
para ofrecerte,
barata,
desnuda,
decrépita,
a quien pase,
a quien te regale un sueño de dos pesos,
a quien te haga creer que mañana algo será diferente.

Roberto Garcés Marrero
@rgmar84
Leer sus escritos


Deja un comentario