A veces no sos vos
ni el lugar, ni el momento;
a veces no es el precipicio
que echa flores a nuestros pies.
A veces no es la bronca
paseándose vestida de gala
ni los nervios de sommelier
con su sonrisa pintada de gris.
No son estos tiempos insólitos,
no es la reputación del terror,
ni el verano que esperás
con balde y palita en mano.
Todo se puso de cabeza,
el precipicio nos seduce;
no hay equilibrio ni en la alacena
ni en el crujir recurrente de tu panza.
No sos vos, ni el lugar,
ni el momento plegado y replegado
como origami en crisis
ni la compostura que perdieron
de pronto las palabras.
Soy yo
y esta confusión
que me hace quererte
como se quiere un ave migratoria
o un conito de dulce de leche
breve pero necesario.

Coti Molina
@cotimolgo
Leer sus escritos


Deja un comentario