
Este poema sinestésico fue creado en el marco de los retos internos del colectivo y fue elegido como el ganador por el jurado editorial.
Cerrando mis pupilas,
escucharé al sol ponerse
en el perfume de los trinos.
Tapando mis oídos,
palparé tormentas en el suspense
que rompe el sabor de los truenos.
Echando de menos
cabalgar por tu lengua,
escribiré sentado.
El vacío del lago
llena el río,
y si mengua,
busca nuevo sentido.

Iñigo Aranburu Palmeiro
@aranogi.poesia
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