Hace tiempo
que es merienda la manzana,
ya probada,
se disfruta hasta el castigo.
Un bocado
hasta el más sano ha permitido,
encontrando
placentera la osadía.
De cualquiera
colocándose al alcance,
el pecado
se ha enjuagado de la culpa.
La experiencia
con su oferta de colores,
ha arrancado
de las almas el hastío.
¿Hasta cuándo
satisfecha estará el ansia?
Llenando
la canasta de caprichos.
Ahora busca
novedad en lo prohibido,
escalándome
el manzano la mordida.

Francisco R. Garcisán
@frgarcisan
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