(Des)encuentro soy

Esta noche despejada
me toca con sus manos blandas,
sus manos azules,
por ser un cielo azul y tierno
esta noche.
Se abre, al mirarme, como el ojo de una estrella,
se expande como el principio
de una dolorosa inmovilidad,
y en esta cama fría y oscura desearía ser una viajera.
Soy esteta sonámbula, la madre de estas criaturas negras,
y las que respiran junto a mí, recostadas en mi pecho,
yo te las ofrezco,
durante el tiempo blanco,
el que al pasar no es de nadie,
tampoco mío,
y que cuando termine, será la vida que no hemos vivido.

Soy una reclusa esta madrugada,
y el alma viene a mí, tras la puerta hunde los nudillos.
Yo te abro, alma mía,
luz que imita al sol.
Yo te reconozco: soy la que era ayer.

Azul y sobre mí estoy,
abierta como un pedazo de luna descolgado,
como el pan caliente que nadie comerá,
como un inmenso animal sin nombre.

58 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas