solía pensar
que las manos
dislocadas viajan por
el túmulo de papel
aunque el papel haya
muerto hace
dos instantes uno
el amor herido
dos el rencor
voraz las almas en
redor danzan en gritos
acompañadas
en la leve euforia
en la suma calma por un
lamento indistinguible
por un río de
sangre refulgente cuánta
cómo dónde la piel
descompuesta musita
horrores calla el
desprecio oigo
despedidas de niñas sin
madre de madres sin familia
silencio mi plañido nemoroso
para que el desconsuelo en
su desvelo persista
en el hálito lunar asesino
la ignorancia color
coruscante de mis
lágrimas y abrazo el placer
vano de mi vida pleno
gozo del azúcar en el múrice
tacto mis dedos palpan a
la soledad se revuelve
una memoria fétida y
tremebunda la
muerte breza ajenas
penas y no
soporto más qué
imposible sentimiento quiero
librarme de este
río de fulgores
ensangrentados a cuestas
el pesar se inunda
en la bóveda
gris y caigo rendido
ante el sueño son
los ojos una favila
titilante que pertenece
al pasado a un ayer
exento de sol y envuelto
en nubes de algunas
pocas almas
desalmadas las caricias
sibilinas de mañana hablarán
de los crímenes
desatendidos de las
incoherencias presentes
y revelarán la común
naturaleza inexorable
de la humanidad
inhumana oigo oigo
el ruido los gritos la mudez
la silente asfixia
soy
y
somos
actos sueltos
que recorren la pluralidad
infinita de un destino inexistente
o un propósito innecesario ven
a mí hagamos
realidad la desrealización
usurpada exigiendo las
más execrables explicaciones a
una nonada mandataria
urdiendo borbollones
de respuestas bajo
el manto de la esperanza
un trozo de mis sombras ha
quedado en el olvido un yo
no es más
que un fragmento
separado del tuyo
sé que me piensas sin
orgullo y me ocultas entre
las cenizas de tu
amor convertido en odio
una voz finalmente
se levanta desde
la misma ruina de aquella
guerra jamás vencida
es tenue aun
así insiste por última
vez hacer de la realidad
la sepultura de la
razón humana

Pablo Alejos Flores
@pabloalejosflo
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