¿Qué tortura es más grande que no verte?
¿Imaginar, quizá, que habrá un momento
que el destino me evoque lo que siento
por haberte tenido y no tenerte?
El olvido es más crudo que la muerte
si me priva del núbil sentimiento
de anhelarte, y de hacer que esté sediento
por beber de tu boca y por quererte.
Melancólico me hallo, y taciturno,
porque el desdén me priva de tu afecto,
porque no verte es pozo de amargura.
El sueño de una noche, del nocturno
delirio de tu cuerpo y de tu aspecto
es lo que afirma viva mi locura.

Raúl Carreras
@raulrib2
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