no aspiro demasiado
sólo una montaña
que se eleve en este punto
justo en el ocaso de mi frente
que se despliegue a mi alrededor hasta llegar al horizonte
donde el cielo no se inmute por convertirse en un abismo
quisiera una montaña
hecha de aquella tierra que no mastiqué pequeño
que me oculte entre su fallas geográficas
y no tener que contar las horas para salir del trabajo
pudriéndome entre cenas que jamás podré pagar
quisiera una montaña
que por primera vez me enseñe
cómo se siente la grandeza
estar en la cima
una montaña que modele sus colores a fuerza de luz
donde nazcan arroyos besando el viento
donde los alpinistas regresen a casa sin un rasguño
donde se puedan sembrar de nuevo los sueños perdidos
que tenga un bosque firme
una vegetación entera
hecha de cerezos
gramíneas
frailejones
orquídeas
inciensos
enredaderas dentro de mis pies
quisiera una montaña
para deambular hasta fosilizarme
perderme sin que nadie me rescate
y descubrir civilizaciones antiguas
cuevas que me lleven a mundos fantásticos
y así mi corazón no se sentirá la roca más dura del planeta
ay quisiera tanto una montaña
no aspiro mucho
sólo una montaña
una de verdad
tan grande como mis abandonados
porque el hambre de saberme bajo tierra en estos días
se ha vuelto
una visita insoportable

Johan Reyes
@johandosreyes
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