Las hojas se escriben con olor a cereza
Y las palabras agujerean la nube parda
Formo un verso que no sabe a nada
Para que tú no oigas lo que pesan las horas
En las que el silencio tiene ojos de gato
Cuando la luz se ausenta
En lo que llamamos espacio
En blanco para abrir el canto
Pero sacamos catálogo de propaganda
Un calendario
Y un programa por algún otro orquestado
Destronado el poeta de su poesía
A cuál musa podría injuriarle su desdicha
Que no responde
Y yo me quedo fría
Que mis manos son de piedra
Hasta que se une en Céfiro
Y la primavera de sus sueños
Cuando aún creía
Ahora también la musa se angustia
Y la crisis de la literatura
Es solo una más de tanta
Incertidumbre
Vacío
Y palabra

Marianela Garrido
@marianela.1l1
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