Escamas fluorescentes sobre el lecho de un gran dios:
Arde el mar
Entre montañas cobrizas,
Un campo sin penurias arrasando por los pies.
Es el gran Leviatán que desnuda sus sueños
De albas azules y delgada ceniza.
Alza vuelo después
De intentar caminar deprisa.
Temido en sus tinieblas,
Le tiene miedo al amanecer.
Un brillo intenta aparecer
En la cuna de su sonrisa.
Leviatán sueña cuando va a amanecer,
Rueda polvo sobre el cuerpo,
Finge andar con su poder
Sin saber aún qué hacer.
Se lame por la espalda
Mientras ve el mundo entero;
No tiene cuentas en su haber
Si lo comparan con un perro.
Serpiente oceánica que todo lo ve,
Despierta ya de tu dulce quehacer,
Prepárate a la mar una vez más;
Criatura de leche, sal y pan.

Andrea Crigna
@ukis_crigna
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