
Si tu me miras, en aquel rincón
oscuro del deseo entregado,
pierden la razón los versos,
se vuelven locos y enamorados.
Y el sentir de mis letras,
y el pensamiento mas extraño,
y el guiño mas sincero,
y el tesoro más preciado,
todo se hace canción,
con la realidad de lo soñado.



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