El prisma de colores me rodea,
cada palabra esconde un misterio,
cada sonrisa oculta un tesoro.
Las sensaciones me han inundado
de increíbles sentimientos.
Una fuerza interna
va creciendo por mis venas.
Curiosidad del explorador
que descubre algo extraordinario,
de aquel que ha visto la vida de un lado
y se observa en su contrario.
Lo que antes estaba abajo
ahora está elevado.
He estado sorda y ciega,
he permanecido sin olfato,
sin sensibilidad en mis manos.
Ahora todo me llega
como impacto de gotas
sobre las grietas secas de la tierra.
Me escucho,
me veo,
me encuentro.
Ahora mi voz por fin ha brotado
de los aposentos de mi morada interior.
Ahora, ella me guía,
por fin logro estar mejor
y siento,
que soy “yo”.



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