¿Qué crees que haces?
¿Juegas a los soldaditos?
A pasos rítmicos avanzas.
¿Hacia dónde?
¡Baja ya las armas!
Da frente al corazón.
¿En dónde estás?
Que no te escucho;
dicen que surges de la palabra,
que ya no existe,
son cofres vacíos,
silencio puro.
El mundo entero llora,
lágrimas pintadas de carmín
corren como ríos.
El cielo está tan lejos
y el infierno tan cerca,
brasas que me abrazan
y me queman.
Ya no queda nada,
sólo humanos,
humanos solos,
carentes de humanidad.
Marchan los soldados de plomo.
Por: Ana María González (México)
twitter.com/anamgr13
Únete a nuestras redes:



Deja un comentario