Un puñal al costado

Ahora de qué nos sirve

este apego a una luz

que oscurece sin irse,

encarcela este alud.

 

Despierta en mí el saber,

un puñal al costado

que hoy no cree en ayer.

 

No, ya aléjate más

quiero pensar en alma

y sentir la unidad

a ciegas, mar de calma.

 

Si subo a la pirámide,

un puñal al costado

lleva el lazo de clámide.

 

En el descenso, hoy,

me olvidé de este cuerpo,

¿y el recuerdo? No.

yo ya sé vivir sin eso.

 

El océano es tuyo,

un puñal al costado

por el llanto de un luto.

 

En árboles ya remas

te pierdes en las cálidas.

¡Oh, crisálida en rejas!

eres tú: mi dulce ánima.

 

27

93 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas