¿Qué te cuenta tu universo de tu avance?
¿Y qué te dice de mi verso inaccesible?
¿Sabe de mí o solo cree que soy un cáncer?
¿Niega mi ser ya por ser yo irreductible?
Me siento en pena con mi alma flotante,
la dejo vagar solo unida a mi cordón.
La plata rumbea y a mí me hace transeúnte,
sin voz, sin voto, se engancha a mi introspección.
Y grita de ella, y tira de ella, así sin más,
preguntarse es el absurdo más complejo,
no sé por qué me trajo hasta mi altar,
hay mucha profundidad y yo no veo de lejos.
Se lo dije, pero vino con un espejo
y que me mire… dice…
Para cuando no me encuentre ya te encuentro,
para cuando me persigo grito ayuda.
Me exclamo en silencio,
me pongo un burka…
Aquí estoy, otra vez yo intentando aparentar
que no me duele, que no sufro,
que no existo, que estoy en paz,
que soy fuerte y que me siento de este mundo.



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