Ayer me sorprendí a mí misma diciéndote en voz alta que no existe una única forma de querer a alguien.
Amor es comer con hambre y beber con sed. Hay tantos tipos de amor como momentos en la vida. Dejemos de guiarlo y que él mismo tome su forma. Dejemos que se coloque en el lugar donde más cómodo se encuentre. Que tenemos al pobre amor encasillado.
Amemos de manera desordenada, sin pensar y sin tener miedo a dejar de hacerlo.
Amemos como si fuera natural, como si no te importase no saber qué va a pasar mañana.
Y después pasémonos la vida recordando cómo amamos y de qué color fueron los días. Qué le importa a un recuerdo ser de ayer o de hace años.
Amemos sin medida,
sin perdón y sin buscar la salida.
Amemos libremente, hemos venido para eso.



Replica a macalder02 Cancelar la respuesta