Viajero en la línea del infinito…
residente del día, la noche y la vida,
vale más dejarte llevar por el tiempo
que atarlo a tu existencia fugaz.
No cometas los errores
de aquellos que soñaron las estrellas
esperando el destello
que sin notarlo se alumbraba en la tierra.
¡Quién de ti se acordará,
de lo que fuiste y no has sido!
Qué de ti permanecería
si al mirarlos te marcharas.
Pues el reloj nunca te marca
la partida o el regreso
de cada amanecer,
así que…
Alista las maletas,
la ropa, el miedo, los sueños,
y confíale tus secretos
a lo que haga de ti un ser pequeño.


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