Llevo atrapado un tiempo
entre oscuros desvelos,
en frío candelero
de lugar palaciego,
inhóspito terreno
por dudas placentero,
llego a tientas y ciego
al límite de esfuerzo,
no sé qué haré luego
ni si esto es lo correcto,
pero tengo que verlo,
tu rostro ante el secreto,
será el fin del sueño,
de tenernos envueltos
como más que unos viejos
conocidos que vieron
el amor como un juego,
el temblor por el beso
de tu voz es el hielo
que se ha hecho sempiterno
al romper nuestro cielo,
la verdad es un trecho
más que nunca muy extenso,
un confuso sendero,
te alejas con tu miedo,
marcho en remordimientos,
tormenta de recuerdos,
un arrepentimiento,
¿por qué fui tan sincero?



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