Te siento a cuadras, expectante.
En espera de mi próximo movimiento,
me respiras en la nuca y yo me pierdo.
Se nublan la visión y pensamientos.
Rojo escarlata, anillo a ciegas
voces llorosas,
agujas añosas.
Eres monarca de amores,
me ves,
pelo color arena, curvas donde yacen los restos de cientos.
Te siento susurrarme al oído
notas que cedo
tres mil metros bajo tierra,
calor,
fuego,
me dices «hazlo»
y yo me aviento.



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