Versos olvidados de otras épocas,
antiguas rimas suenan a nuevas melodías
canciones asociadas a nombre y apellidos,
lugares vestidos con su propia luz.
Más de cien poemas recordando delirios
no hay grandeza en la nocturnidad del desamparo,
qué hermosa es la desobediencia del castigo
como manos entrelazadas entre los escombros
o muñecas de trapo cosiendo corazones rotos.
Buscando la cura a una enfermedad desconocida,
una caja de cerillas bajo siete estrellas blancas
un fondo rojo que no es color esperanza.
Misas de misericordia por los encargos de pecado
o la corona de espinas para clamar al cielo piedad.
Una botella vacía confidente de las peores pesadillas
y mientras la libertad encarcelada en distintas banderas
a través de discursos nobles de los mayores engaños,
leyendas míticas carentes de sentido en el podio,
ligereza en el plomo como mercurio sin Neptuno.
La vida es
una bella odisea en tierra sin historias de ultramar.



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