Y sonreí

Inmutable,
con esa imperturbabilidad estoica,
“no te preocupes por nada, son cosas que pasan”,
y sonreí,
sonreí con las lágrimas internas, como lo hacemos los cobardes,
cuando al borde del abismo damos cuenta que somos mortales.

Y sonreí,
sonreí con la mirada fría del “no me importa”,
todos tenemos nuestros mecanismos de defensa,
cuando al frágil corazón lo abandona la tropa.

112 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas