Tantos reencuentros son deseados, pero unos pocos son necesarios.
Me has llamado para decir, es tiempo, de mirarnos, abrazarnos.
En tus palabras me visita la nostalgia, invaden los recuerdos;
un instante quedo en silencio, pero no dudo, contigo no dudo,
sin siquiera pensarlo te asevero, «pronto nos veremos».
Olvido el presente, me concentro en el mágico puente;
el traslado establece dirección, a otro lapso, a otro espacio.
Decido no pensar, olvidarme de mí, dedicar instantes para ver por ti,
es verdad que sin posibilidad de un eterno,
pero al menos por unos momentos.
No sólo deseo escuches un “te quiero”,
anhelo que cara a cara, sientas un te quiero.



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