Heme aquí, cual caja de Pandora,
siendo cúmulo del todo y la nada,
profusas capas y sin miedo aflora,
la grieta sellada, nunca olvidada.
Vacío hecho nudo en mi garganta,
el sutil silencio que grita el cuerpo,
remembranzas que el alma decanta,
al albor se vislumbra buen puerto.
Yo que fui lluvia, sismos y relámpagos,
pánico, incluso en la tranquilidad,
el cuerpo solo sana al curar el alma,
buen viento, compañera ansiedad.



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