Las preguntas saltan, los fallos pesan y los vacíos arden.
Nadas perdido, buscando ser visto para llenar todo eso que en realidad tú te debes dar.
Haces tanto allá afuera que te dejas y después culpas a todo lo que se mueva para no mirar de verdad.
La infelicidad tiene disfraz de realeza. Hay heridos que van hiriendo sin darse cuenta.
Incluso hay quienes repiten que sólo el éxito lleva a la felicidad.
Eres lo que rompes y construyes por dentro.
Nada más.
Eres eso que te da miedo descubrir por lo que puedas perder.



Replica a samanthalost29 Cancelar la respuesta