En la autopista,
hacia el mismo lugar
al borde de la rutina,
no espera ningún destino.
En la autopista,
sin sentido,
desgastando el asfalto,
agotando el camino.
En la autopista,
recorriendo el suicidio colectivo,
sucumbiendo ante el tiempo fugaz,
arrollado por la velocidad permitida.
En la autopista,
la rapidez extenuante,
la vida parece desperdiciada,
los muertos no tienen retorno.
En la autopista,
esquivando ríos,
profanando montañas,
quemando el espíritu.
La vida es un retorno,
los límites un infierno,
el camino siempre es exacto,
la libertad un espejismo.



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