Scherzo, colpa: Parlami tra gli occhi

Un estruendo suena en la distancia mientras camino bajo una sombra en blanco y negro. Suavemente cambia, contorsionándose hacia una inaudible marcha. Una dulce melodía. Simple, como ha de ser; curiosa, lo que le encanta ser; e imperante, ¿a su pesar? 

Una esquelética mano le aniquilaba a cada centímetro que recorría con una falsa sonrisa impregnada de amargura, motivada por la orden a parar. Un gran rebelde o un dictador, solo el monocromático decide; que me perdone.

Perdóname por no darle fin, por disfrutar de tus gritos, a los que ataco con mayor entusiasmo.

Si tan solo…

-¡Imbécil!

Ya recuerdo porque nunca compré un auto.

-¡¿Ser un idiota viene con la licencia o el modelo?! ¡Subnormal!

Quizá deba aprender a correr más rápido antes de volver a pasar mis llaves por el capó de un Ferrari, pero por ahora lo vale. 

45 visitas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Búsqueda avanzada

Entradas relacionadas