A la Mujer que no escribió su historia,
quien vio desde La Montaña su último amanecer.
Mujer sempiterna de La Montaña
que modela con el barro y la lana,
la mujer que le gana a la mañana,
aquella ¡cuán libre de cualquier saña!
Mujer nacida ayer en La Montaña,
la que le da su historia a cada cana,
arte y dulzor, tan agraciada anciana
degusta serena su tierna caña.
La dama que conversa con la luna,
dueña de las nubes y el arrebol,
de ser el arte tiene la fortuna.
De La Montaña, dulce y taciturna,
Señora que mira coqueta al sol,
su pena y su llanto, ella sola acuna.
Fotografía: Eric Mindling, https://www.ericmindling.com/



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