Ahora estoy aquí
intuyendo el porqué,
ya no me importa.
He vivido mucho;
al menos, lo justo.
Echo la vista atrás
y veo a otros, a otro
que soy soy -o no-.
Mi memoria se opaca
a estas alturas.
Tengo perspectiva
de vida, de años.
Aún así, te extraño.
Creo que nunca
dejaré de hacerlo,
a pesar de la herida,
del daño.
Sí. Lo hice bien.
Debíamos tomar
rutas distantes.
No obstante, todavía
recuerdo el tacto
de tu pelo,
de tu piel imperante
y de la mía erizada
al sentirse tocada.
Sí. No había opción.
Mi cuerpo -mi mente-
ha optado por recorrer
pasos más lentos,
hacer más liviano
mi bagaje.
Sí. Había que hacerlo,
pero jamás dejaré
de arrepentirme.
Siempre querré
hacerte el amor
y la guerra…

Carlos Vera
Blog de Carlos
Leer sus escritos


Deja un comentario