Un mundo con conflictos de muy baja densidad.
Una tierra satisfecha con sus aguas y sus hielos.
Una flora esplendorosa y desbordante.
Una fauna tan tranquila como libre.
Una gente muy feliz y solidaria.
Un Dios cuyos rostros y nombres encuentren respeto en el orbe.
Es el mundo que quiero legar a mis nietos.
(Inspirado en un taller dictado por el poeta Seth Michelson)

Fabio Descalzi
blogdefabio.com
Leer sus escritos


Deja un comentario